Es una prestación familiar contributiva, a través de la cual se reconoce como tiempo cotizado a los trabajadores por cuenta ajena, el periodo de excedencia que disfruten para el cuidado de cada hijo o menor acogido, hasta un máximo de tres años, o de un año en el caso de que el cuidado se preste a un familiar.
Esta prestación también cubre el incremento, hasta un 100% de las cotizaciones en los casos de reducción de jornada de trabajo por el cuidado de un menor o persona con discapacidad.
La solitud puede realizarse en las Oficinas de la Seguridad Social o de forma telemática a través del Sistema RED.